Archive for Diciembre, 2007
Chano Lobato, invitado de lujo en el Festival Flamenco de Nimes como ‘El Mago’ de Cádiz

Acaba de cumplir los 80 años y nuestro Juan Ramírez Sarabia Chano Lobato sigue estando presente en las grandes citas del flamenco mundial. Ni la edad, ni la diabetes, pueden con su entrega y profesionalidad en los escenarios de medio planeta que siguen reclamando su presencia para inundar con su arte gaditano los festivales de mayor repercusión. Anunciado como Le Mage de Cadix (El Mago de Cádiz), Chano Lobato comparecerá en el gran Teatro de Nimes el próximo 28 de enero en compañía de la bailaora malagueña Rocío Molina, quien presentará su obra Almario. Como dice el programa se trata de disfrutar de la madurez de un gran artista junto a las inquietudes de los jóvenes flamencos.
El Festival de Nimes, en Francia, gracias a unos carteles cuajados de primeros nombres y una apuesta variopinta y sin prejuicios está consiguiendo, año tras año, consolidarse dentro del circuito de las grandes citas internacionales con el arte flamenco. Otro gaditano, en un momento emergente de su carrera gracias a los premios cosechados en la última edición del Concurso Nacional de Córdoba será presentado en el país galo con todos los honores, se trata del cantaor David Palomar, quien con el bailaor Marcos Flores, de Arcos de la Frontera, ofrecerán su arte en la jornada correspondiente al 23 de enero.
Más información en lavozdigital.es.
No commentsRamón de Algeciras
Ramón de Algeciras es el hermano mayor de otro gran guitarrista: Paco de Lucía. Es uno de los mejores guitarristas, representante de la escuela de Niño Ricardo, a quien siempre admiró y con quien tuvo la oportunidad de trabajar codo con codo durante muchos años en la compañía de Juanito Valderrama.
La mayor parte de su carrera artística se ha desarrollado cantando atrás, es decir, en el acompañamiento del baile o del cante en festivales, ferias, tablaos, teatros, espectáculos… Desde sus inicios profesionales, con sólo dieciocho años, su guitarra ha acompañado a las grandes figuras del flamenco: Antonio Mairena, La Niña de los Peines, Pepe Marchena, Pepe Pinto, Fernanda y Bernarda de Utrera, La Perla de Cádiz, Adela La Chaqueta, Fosforito… o Camarón, de quien llegó a ser guitarrista oficial en los años setenta. Ha formado parte de la compañía de Juanito Valderrama (1957-1968), del Ballet de Antonio (1966-1968) y en el sexteto de Paco de Lucía, donde además de ser segundo guitarrista se ha encargado de buena parte de la dirección del grupo.
Su discografía como concertista o en solitario es prácticamente inexistente. En cambio, en el acompañamiento, es raro el artista que no posea un disco en el que no figure Ramón de Algeciras en los créditos. Su guitarra y la de su hermano Paco han sido las primeras guitarras flamencas que han sonado en el Teatro Real de Madrid (1975).
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Bulerías con Camarón:
Taranto con Camarón:
Siguiriyas:
1 commentPepe Marchena

José Tejada Martín. Marchena nace en Sevilla en 1903 y muere en Sevilla en 1976. Cantaor. Se hizo llamar Niño de Marchena en los comienzos de su carrera. Fue principal protagonista de la etapa de la Ópera Flamenca, dado a los estilos afandangados. De familia muy humilde, en la que no había precedentes artísticos, aunque el padre se entonaba bien por malagueñas y soleares. A los siete años ya asombraba aquel niño prodigio y a los doce o catorce andaba por las tabernas de Marchena y otros pueblos de los alrededores haciendo sus cantecitos a cambio de unas monedas. En 1920 aparece ya afirmado en Madrid como figura del cante con nuevos modos y en la que se presumía un gran porvenir. Además de en fandangos destacó en géneros como los aires venidos de América, los cantes malagueños y los minero-levantinos. El falsete y las filigranas fueron característicos en el cante de Marchena, que fue calificado de “bonito” por esas cualidades preciosistas. Llevó la creación personal a sus últimas consecuencias, introduciendo los recitados en el cante e inventando cruces estilísticos sin precedentes. Su cante tuvo y aún tiene seguidores, aunque no menos detractores. Dejó amplia discografía e hizo numerosas películas. Fue, quizás, el cantaor más controvertido de la historia. Como ha dicho Manuel Barrios, “para unos Pepe Marchena es la primera mentira del cante; para otros, su última verdad”.
Más información en un interesante especial de flamenco-world bajo el título de “Pepe Marchena: profeta o hereje”.
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Murciana y fandango:
Milongas:
No commentsMateriales curriculares para la didáctica del flamenco y la música tradicional andaluza
Interesante material didáctico nos proporciona la Junta de Andalucía en la siguiente página web:
Materiales curriculares para la didáctica del flamenco y la música tradicional andaluza
No commentsPepe de la Matrona

José Núñez Meléndez nació en Sevilla en 1887 y murió en Madrid en 1980. Hijo de una comadrona muy popular en Sevilla, de ella tomó el sobrenombre artístico. Por la longevidad que alcanzó en activo - estuvo cantando prácticamente hasta su muerte - y su larga experiencia cantaora, se le consideraba fundamentalmente un gran transmisor de estilos y formas, algunos de los cuales él pudo salvar del olvido. Su libro de memorias “Recuerdos de un cantaor sevillano” es una excelente fuente de conocimiento del tiempo que le tocó vivir. Entre 1914 y 1917 estuvo en Cuba, de donde trajo a España algunos estilos de genealogía americana, como la “milonga de Pepa de Oro” y alguna rumba antigua. Toda su vida actuó preferentemente en las reuniones privadas, aunque en su juventud tuvo bastante presencia en los cafés cantantes de Madrid, donde alternó con don Antonio Chacón, a quien siempre consideró el mejor cantaor de todos los tiempos. Después de su participación en la Antología de Hispavox tuvo una mayor actividad pública, actuando en espectáculos teatrales, recitales en universidades, etc. Fue cantaor largo, enciclopédico, conocedor de prácticamente todos los estilos del cante, que interpretaba con propiedad y dominio.
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Soleá de Triana:
Cantes de Levante:
No commentsManuel Torre

Manuel Soto Loreto nace en Jerez de la Frontera (Cádiz) en 1878 y muere en Sevilla en 1933. Cantaor. Figura gigantesca del cante, a quien Fernando de Triana llamó “cantador de leyenda”. Gitano analfabeto -el hombre “con mayor cultura en la sangre” para García Lorca-, pero en posesión de una singular sabiduría para todo lo relacionado con su arte. Escuchó a los maestros jerezanos anteriores a él, pero seguramente quien más le influyó fue Enrique el Mellizo, con quien tuvo mucho trato en su etapa juvenil. La primera vez que el joven oyó cantar al viejo maestro, Manuel, llorando, se quería tirar por la ventana. Hizo toda su vida profesional en Sevilla, requerido muy joven por los cafés cantantes, aunque la noche de su presentación en el Novedades concluyó que le daba miedo ver tantas luces. Fue entonces cuando conoció a una guapa bailaora, Antonia Torres Vargas la Gamba, con quien se casó y tuvo dos hijos. Y ha contado Manuel Barrios que, en la casa en que vivía, “ocurre, cada noche, algo sorprendente, y es que las vecinas esperan, hasta altas horas, porque cuando Manuel llega, ‘a las tantas’, les susurra la nana a sus niños”. Fue, probablemente, el cantaor con más duende de la historia, y también el más sometido a la tiranía de esa misteriosa fuerza inspiradora de lo jondo. “Tó lo que tiene soníos negros tiene duende”, decía. En torno a sus dichos, y sus hechos, se ha construido casi toda la inquietante teoría sobre el duende flamenco. Nadie como él conoció la angustia de buscar y no tener esa fuerza sin igual de inspiración, en noches negras que se hicieron famosas porque no podía cantar y la gente pedía la cárcel para él. Más memorables fueron sus noches de gloria. “Se te metía el sonío suyo en el oído y ya no lo perdías en tres semanas” (Pericón de Cádiz). Pepe de la Matrona fue testigo de una de aquellas noches negras en Madrid, en que el jerezano había estado para matarlo. Ya clareando el día salieron a la terraza a tomar un café, y entonces Manuel le dijo al guitarrista: “Oye, coge la bajañí que voy a cantar dos veces, ahora que me ha cogío bien”. Y decía el de la Matrona que había cantado de manera absolutamente memorable: “Puso el pie en uno de los veladores aquellos, el otro tocándole, y cantó tres coplas por seguiriyas que el suelo temblaba. Yo no he visto otra cosa igual. Lo tengo metío en la cabeza y no se me olvida, no se me pué olvidar…” Manuel Torre fue un cantaor largo, que hizo casi todos los estilos y en todos -en unos más y en otros menos- dejó la firma de su personal genialidad. Pero en algunos fue verdaderamente único. La saeta, que elevó a una excepcional categoría, dotándola de un dramatismo y un sentimiento que lastimaban. “Salía Manuel rabiando, salía medio templao, con la saeta como hablá, como hablándola, como hablá, para aluego le daba un arto a la saeta y aluego se la traía p’abajo y después p’arriba…, y se venía aquello abajo, la calle entera, un palmeterío, un vocerío que quitaba er sentío” (Tía Anica la Periñaca. Una impresionante saeta de Manuel Torre, en Sevilla, hizo llorar por segunda vez al ganadero Eduardo Miura una mañana de Viernes Santo: “Cuando cierra el pellizco del último ¡ay!, la gente que asiste, pasmada, al acontecimiento no aplaude ni vitorea. Todos sacan los pañuelos, en silencio, y la plaza de la Encarnación se convierte en un inmenso aletear de palomas blancas que piden una nueva saeta a aquel hombre fabuloso a quien un gitanillo, que le acompaña, dice, señalando a don Eduardo Miura: - Fíjate, primo, con la mala uva que se gasta criando toros y ahí lo tienes, que me lo has hecho llorar” (Manuel Barrios). Saetas que fueron recordadas como espeluznantes, y a las que se adjudica la costumbre sevillana de mecer rítmicamente los pasos, pero sin avanzar, a partir de la ocasión en que el capataz de los costaleros dio orden de avanzar cuando este cantaor iniciaba una saeta; fue obedecido el mandato, los costaleros elevaron sobre sus hombros el paso, pero se limitaron a moverlo rítmicamente sin avanzar, mientras Torre cantó cuanto quiso. “El más firme y primer puntal que sostiene el monumento saetero es, sin duda, Manuel Torre, puesto que a él se deben muchos de los vértices flamencos que se aprecian en la saeta moderna. El cante por saetas de Torre sobrepasó la línea de su personalidad humana y se evaporizó dentro de la mítica flamenca. Las saetas de Torre, son puras creaciones, consecuencia de su intenso y vigoroso fluir flamenco, más que como preconcebida idea. A partir de él, se transforma y se reviste con un eco profundísimo, lleno de matices peculiares. Torre marca un hito, y si históricamente no podemos hablar de quién fue el que inventó la primera saeta, sí podemos afirmar que el mundo saetero está dividido en dos grandes mitades: antes y después del coloso jerezano” (Melgar y Marín ). Portentoso siguiriyero, de una personalidad que marcó decisivamente todas las formas que recreó. Declaraba Juan Talega al autor: “El cante bueno duele, no alegra, sino duele. Yo no he oído, que me duela a mí fuerte, a nadie en el mundo más. Manuel hacía unas cosas, Manuel Torre hacía unas cosas que no tienen explicación. Todo lo que diga la gente es mentira. Hacía una cosa tan propia que no se parecía a nada, ni a nadie. Manuel barajaba cuatro o cinco cantes por soleares, ¡na más!, cuatro o cinco cantes, ¡chiquillo, pero los decía de una manera que te volvías loco! Lo oías una vez y no te se quitaba de la cabeza. Un eco, un ¡ay! tan raro, una cosa, no se parecía a nadie… Un sonido, un sonido… Mi padre lo trajo a casa y lo tuvo siete días en casa, a Pastora, y a él, a Arturo, a mi tío Joaquín… Y estuvieron en casa y yo le decía a mi padre: ‘Papá, ¿pero Manuel canta mejor que Tomás el Nitri?’ Porque a mi padre no se le podía discutir Tomás el Nitri. ‘Es otra cosa diferente -decía-. Tomás el Nitri es el mejor cantaor que yo he oído, pero no me ha levantao del asiento como Manolo’.” En 1996 ha salido el primer volumen de sus grabaciones completas, y habrá un segundo.
Curso de iniciación a la guitarra flamenca en la Escuela Municipal de Música y Danza (Zaragoza)
ESCUELA MUNICIPAL DE MÚSICA Y DANZA
CURSO DE INICIACIÓN A LA GUITARRA FLAMENCA
Profesor: Nacho Estévez “El Niño”
- OBJETIVO DEL CURSO: Principios básicos del flamenco y desarrollo de algunos de los estilos (palos) más característicos.
- DÍAS: 14 y 21 de Diciembre de 2007. 11, 18 y 25 de Enero, 1, 8 y 15 de Febrero (viernes).
- HORARIOS:
- GRUPO A: de 18:00 a 19:30 horas.
- GRUPO B: de 19:30 a 21:00 horas.
- LUGAR: Escuela Municipal de Música y Danza. Calle Las Armas 32.
- INSCRIPCIÓN: Sede de la Escuela Municipal de Música y Danza. Las Armas, 32, de 10:00 a 13:00, hasta el 13 de diciembre (inclusive).
- PRECIO: 72,20 € No alumnos. 36,10 € alumnos EMMD.
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La Tana

Victoria Santiago Borja, La Tana, nace en Sevilla en 1976. Cantaora.
La Tana, hija de la cantaora Herminia Borja, comienza su carrera profesional cantando para bailar en compañías como la de Joaquín Cortés o la de Farruquito. Paco de Lucía la escuchó cantar en un bar sevillano y la fichó. La voz de la cantaora sevillana toma protagonismo en varios temas del álbum ‘Cositas buenas’ (2004), entre ellos, los tangos que le dan título. El maestro de Algeciras la embarcó en la troupe con la que presentó por el mundo su último disco, junto a otros cantaores como Duquende y Montse Cortés. En marzo de 2005, sale a la venta su primer disco en solitario ‘Tú ven a mí’, producido por el propio Paco de Lucía.
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Rumba y Bulerías:
No commentsCarmen Linares

Carmen Pacheco Rodríguez (Linares, 1951), es considerada por la crítica como una de las grandes de la historia del flamenco por su capacidad para interpretar todos los palos con hondura. La vocación por el cante y el flamenco le surge en su propia casa, ya que su padre era guitarrista aficionado. Las primeras actuaciones en público, siendo niña, las realiza en Avila, donde se había trasladado su familia por cuestiones de trabajo. Con 15 años gana el primer premio de cante flamenco de Radio Madrid, con una gran actuación en el Teatro Alcalá. A partir de lograr este galardón se introduce en los ambientes flamencos de la capital, aunque su primera actuación profesional se produce en Biarritz, Francia. En esta época, los primeros años de la década de los setenta, toma también en nombre de Carmen Linares, aconsejada por Fosforito y Juan Valderrama. Actúa desde entonces en las principales ciudades del mundo, compartiendo cabeza de cartel con las primeras figuras de flamenco, como Camarón, José Mercé, los Habichuela o Enrique Morente. Ha protagonizado también montajes teatrales desde 1981, como ‘La Historia de los Tarantos’ de Alfredo Mañas y ‘El amor brujo’ de Manuel de Falla.
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Taranta:
Solea de Triana:
Cantiñas:
No commentsMontse Cortés

A los 13 años, Montse Cortés ya actuaba en El Cordobés, el tablao de las Ramblas barcelonesas. En 1994, el bailaor Antonio Canales la incorporó a su compañía, en la que permaneció durante nueve años. Después ha cantado junto a Sara Baras, Tomatito, Miguel Poveda… El maestro de la guitarra Juan Habichuela la reclamó al lado de los grandes para su disco De la zambra al duende. En el 2000 publicó Alabanza, su primer álbum, y actuó en la película Gitano, de Manuel Palacios, junto a Joaquín Cortés. Su voz flamenca prende y hasta Paco de Lucía abre su último disco, Cositas buenas, con una bulería cantada por Montse Cortés. Después de ganarse el respeto de todos los grandes, ha llegado la hora de dar el paso definitivo en solitario. Y este paso es el disco La rosa blanca. Producido por Javier Limón (productor de Bebo & Cigala, Paco de Lucía, Luz Casal o Niño Josele, entre otros artistas), el álbum La rosa blanca es una demostración del poderío y carisma de Montse Cortés a todos los niveles. Además de contar con la ayuda del solicitadísimo Javier Limón, arropando su voz están los guitarristas Tomatito, Niño Josele, Diego del Morao, Luki Losada y Eduardo Cortés, sobrino de Montse. Los autores de las canciones también son de campanillas: Juan Antonio Salazar (Camarón cantó su La Primavera en el disco Potro de rabia y miel), Arcángel (referencia imprescindible del cante joven), Farruquito (autor de Dulce canela para Niña Pastori), Potito, Güito, Javier Limón, la propia Montse Cortés… Y tampoco hay que olvidar el inigualable punto rítmico que dan el cajón de Piraña y el bajo de Alain Pérez. Importantes autores y músicos para permitir que Montse Cortés muestre su sabiduría tanto en cantes básicos del flamenco (la soleá Lloran al lao mío es un buen ejemplo) como en su aspecto más festero y popular. Y por ahí aparece la rumba (Río de azúcar), los tangos-rumba (La rosa blanca), los tangos (Hiere, Y si no es verdad), las bulerías (Las alfareras, Un olé a tiempo, Nostalgia añadida)… Todo impregnado de esa flamenquería suave, profunda y matizada que ofrece la magnífica voz de Montse Cortés. Una artista que se ha ganado el reconocimiento de todos durante muchos años de estar en segundo plano y ahora reclama su legítimo derecho de que el foco luzca para ella sola. Con el álbum La rosa blanca, Montse Cortés satisface una deuda que tenía con el flamenco, que añoraba su voz en solitario. Al fin, aquí está La rosa blanca para disfrute de todos los amantes de la música por derecho, sean de donde sean, vengan de donde vengan, gusten de lo que gusten.
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